Friday, March 03, 2006

Gracias a Jaime Chaidez por el reconocimiento de ¨Frivolitos de Oro¨
(fragmento nota publicada en el diario El Mexicano el dia 26 de Febrero del 2006)

2005
Frivolitos de oro y corcho


Por Jaime Cháidez Bonilla
jaimechaidez@yahoo.com.mx.

Todo recuento es autoritario, pero necesario.
En Tijuana, el 2005 fue un año dominado por la cultura independiente, en todas sus vertientes. Como nunca, los espacios culturales y sus artistas emergentes fueron la cara por una Tijuana artística que se las arregló por sí misma, a pesar de las instituciones oficiales.
Esta ciudad se ha convertido es una maquila de definiciones que nunca terminan. Es la tierra de nadie o la casa de todos. Algunos ejemplos: la frontera tijuanense fue sacudida en el 2004 con un programa de acciones calificadas como “La Tercera Nación...”, bautizo provocador que se repite en el 2006 con las magnas actividades que califican a Tijuana como un “Extraño nuevo mundo”, una de las exposiciones más ambiciosas del Museo de Arte Contemporánea de San Diego que trabaja el arte de Tijuana de los últimos 30 años
Estas son algunas postales del 2005.

....................................
POETA NO LUGAR.-



Son unos hijos de la extraña nueva política cultural de la UABC.
Llegado el nuevo rector, Alejandro Mungaray, desaparecieron varias propuestas artísticas y, entre ellas, se mandó a la calle al taller de poesía que desde los años 70 reprodujo a buena parte de los poetas que han dibujado literariamente a la ciudad.
Sin embargo, los jóvenes corridos utilizaron un plan B.


Deambularon por distintos espacios de Tijuana resistiéndose al olvido. Se autobautizaron como “Poeta no lugar”. Semana con semana se reunieron para “tallerear” (intercambio de puntos de vista sobre sus trabajos). Hasta que se toparon con un nuevo lugar, Casa de la 9, donde cada jueves se encuentran para continuar con la tradición.
Imprimen su propia publicación con los trabajos “más acabados” y buscan fechas para presentarse en público en distintos espacios de la ciudad. Son unos frivolitos de oro que destacan por la seriedad de su empeño y la perseverancia de la utopía.